top of page

Pequeños Pasos en el Coaching: Cómo Pasar de la Intención a la Acción

hace 2 horas
5 min de lectura

Pequeños Pasos en el Coaching: Cómo Pasar de la Intención a la Acción

Alguien lleva varias semanas pensando en preparar un portafolio para cambiar de trabajo. Guarda ejemplos y revisa los requisitos de las empresas, pero su propio documento sigue en blanco. El consejo «simplemente empieza» aporta poco: la intención ya existe y la dificultad aparece cuando llega el momento de ponerse a trabajar. Resulta más útil explorar qué acción se está posponiendo y qué ocurre justo antes de decidir dejarla para más adelante.

El coaching puede ayudar a explorar la distancia entre la intención y la conducta. El cliente aclara qué significa para él la meta y elige una acción que está dispuesto a probar en sus circunstancias. Un paso pequeño resulta útil cuando produce un resultado observable o aporta información nueva para una decisión posterior. Su tamaño, por sí solo, no garantiza el progreso.

Qué Impide Empezar Ahora

Hay distintos motivos para aplazar una tarea. A una persona puede faltarle información o tiempo después del trabajo. A veces teme que la evalúen e intenta eliminar cualquier posibilidad de error. El coach debe comprobar sus hipótesis junto con el cliente: es fácil atribuir el retraso al perfeccionismo antes de comprender la situación.

Se puede empezar por el intento más reciente: ¿cuándo abrió la persona el documento?, ¿en qué punto se detuvo?, ¿qué hizo después? Los detalles ayudan a identificar qué podría cambiarse. Si la dificultad surgió al elegir un proyecto para el portafolio, puede ser útil acordar criterios de selección. Si el trabajo adicional ocupa regularmente las tardes, quizá haya que revisar la carga laboral.

Las limitaciones externas requieren sus propias soluciones. Un ejercicio breve de planificación aporta poco cuando el horario no deja tiempo para recuperarse. COACHING.UP aborda este contexto en su artículo sobre cómo revisar las prioridades y gestionar la carga de trabajo.

Pequeños Pasos en el Coaching: Cómo Pasar de la Intención a la Acción

Cómo Elegir un Paso que Apoye la Meta

Antes de hacer un plan, conviene aclarar por qué importa el resultado. Cambiar de trabajo puede estar relacionado con asumir otras tareas o conseguir un horario más previsible. La respuesta influye en el contenido del portafolio y en los criterios para elegir una vacante. Seguir la idea de éxito de otra persona puede llevar a acciones que no despiertan un interés propio.

Las Competencias Clave de ICF de 2025 describen el desarrollo del cliente como la integración de nuevos aprendizajes en acciones, respetando su autonomía. El coach ayuda a considerar los apoyos disponibles y los posibles obstáculos. Las decisiones sobre los objetivos y las formas de evaluar el progreso corresponden al cliente.

Un primer paso para preparar el portafolio podría ser redactar la descripción de un proyecto terminado. Conviene definir de antemano qué significa finalizar: dejar por escrito el objetivo del proyecto y la contribución propia. El formato puede trabajarse después. Así se hace visible cuándo termina la tarea y se evitan revisiones interminables.

También resulta útil comprobar la relación entre el paso y la meta. Revisar diez ejemplos más puede servir si la persona necesita entender cómo se estructura un portafolio. Si ya conoce la estructura, seguir buscando puede aplazar la tarea principal. El coach puede invitar al cliente a pensar qué incertidumbre resolvería otra actividad preparatoria.

Cómo Incorporar la Acción a la Vida Cotidiana

«Esta semana trabajaré en mi portafolio» deja sin definir cuándo empezar. Un plan más concreto podría ser: «El martes después del desayuno abriré el documento y dedicaré veinte minutos a describir un proyecto». La duración es solo un ejemplo. El cliente elige cuánto tiempo dedicar según su agenda y la complejidad de la tarea.

También puede ser útil anticipar un obstáculo. Si una llamada urgente ocupa la mañana, la persona podría escoger otro momento o reducir la tarea a unas pocas frases. La alternativa debe estar disponible de verdad. Si el plan exige renunciar al sueño con regularidad, conviene revisarlo.

Preparar el entorno también puede facilitar el trabajo. Por ejemplo, reunir los materiales necesarios con antelación y desactivar las notificaciones durante el tiempo elegido. Después, la persona puede observar qué condiciones le ayudaron a concentrarse. Una recomendación general de dedicar cinco minutos diarios puede resultar poco adecuada para una tarea que requiere más tiempo de concentración.


Pequeños Pasos en el Coaching: Cómo Pasar de la Intención a la Acción

Cómo Evaluar los Intentos y las Pausas

Conviene revisar el primer intento desde dos perspectivas: qué se hizo y qué quedó más claro. Un borrador puede mostrar que al cliente le cuesta describir su contribución. La siguiente conversación con el coach puede centrarse en esa dificultad. Si el trabajo se detuvo por falta de datos, hará falta reunir la información o elegir otro proyecto.

Cuando una persona repite una acción, la estabilidad de las condiciones puede influir. En el estudio de Phillippa Lally y sus colegas sobre la formación de hábitos, los participantes repetían una conducta elegida en situaciones cotidianas similares. El tiempo necesario para que la conducta se volviera más automática variaba. Una sola ocasión perdida no alteró de forma significativa el proceso observado. El estudio se centró en conductas sencillas relacionadas con la alimentación, la bebida y la actividad física, por lo que conviene aplicar sus resultados con cautela a otros tipos de cambios personales.

Si la persona sigue aplazando la tarea, puede ser útil volver a revisar el plan. Tal vez la acción sea demasiado amplia o la meta haya perdido relevancia. El cliente y el coach pueden acordar cuándo evaluar lo ocurrido, por ejemplo, comparando el plan con los resultados después de una semana. El número de días consecutivos aporta solo una parte de la información sobre el avance.

Cómo Organizar el Apoyo sin Presionar

El cliente puede acordar con el coach cómo hablar de las acciones realizadas entre sesiones. A una persona le puede servir una breve nota escrita; otra quizá prefiera analizar el intento en la siguiente sesión. Conviene acordar de antemano el tipo de apoyo y dejar abierta la posibilidad de cambiarlo si aumenta la presión.

Las dificultades para actuar requieren una exploración cuidadosa. «¿Qué ocurría cuando te preparabas para empezar?» invita a una respuesta concreta. Culpar a la persona por su falta de motivación puede limitar la conversación. El coach puede señalar una distancia recurrente entre la meta elegida y la conducta del cliente, e invitarle a pensar qué significa esa observación.

El apoyo profesional tiene límites. Cuando las necesidades del cliente superan la competencia del coach, ambos pueden hablar de derivarlo a un profesional adecuado. COACHING.UP profundiza en el respeto por la autonomía y el contexto del cliente en su artículo sobre coaching humanista y desarrollo del potencial del cliente.

Cómo Desarrollar un Enfoque de Coaching

Acompañar los cambios requiere práctica y retroalimentación. El coach puede observar si apresura al cliente o propone un plan que le resulta más cómodo a él mismo. Revisar sesiones de práctica ayuda a reconocer esas intervenciones y a apoyar mejor las decisiones de otra persona.

Para quienes desean formarse profesionalmente en coaching, el programa de COACHING.UP Coach Profesional de Nivel Internacional incluye siete meses de formación en grupo, práctica con comentarios escritos y mentor coaching. La página del programa indica acreditaciones de ICF, EMCC Global y Association for Coaching. La formación ofrece una vía estructurada para desarrollar competencias de trabajo con clientes.

Puedes comenzar tu propio proceso de cambio con una tarea que llevas tiempo aplazando. Define qué resultado útil quieres obtener del próximo intento y reserva un momento adecuado. Después, anota qué te ayudó y dónde surgieron las dificultades. Revisar la experiencia te dará una base para elegir el siguiente paso y crear un enfoque que se ajuste a tu meta y a los recursos disponibles.


 
 
bottom of page